Oro al final del arcoiris

El arcoíris llegó a la ciudad y el oro prometido era verdad. Cada moneda daba tiempo a los gnomos para devorar vivos a nuestros hermanos, madres y esposas.

Tomamos todo el que pudimos… y aún más. Los gnomos no se saciaban y nosotros tampoco.

Pagamos un orfanato para alejar la culpa. Los gnomos y el arcoiris seguían aquí.