Leyes

El rey Isaac comía las porciones que mandaba el libro sagrado. Sus cortesanos se esmeraban en banquetes que casi siempre disfrutaban los cerdos. Isaac pasaba hambre pero se sentía santo. Y el libro era sagrado por salvar a los abuelos de la sequía.

Oro al final del arcoiris

El arcoíris llegó a la ciudad y el oro prometido era verdad. Cada moneda daba tiempo a los gnomos para devorar vivos a nuestros hermanos, madres y esposas. Tomamos todo el que pudimos… y aún más. Los gnomos no se saciaban y nosotros tampoco. Pagamos un orfanato para alejar la culpa. Los gnomos y el arcoiris seguían aquí.

Sirenas

El canto de las sirenas era hermoso y aún más el orgasmo que provocaban sus dientes al devorarnos.